Que haya muerto J.D. Salinger es un motivo de tristeza para sus familiares y amigos. Muchos de sus lectores, como yo misma, creíamos que ya había muerto hace tiempo en sel silenciosos retiro en el que se escondió hace años para apartarse de la popularidad que alcanzaron sus novelas.
A mí me hicieron leer El Guardián entre el centeno en el instituto. Era una profesora de Etica que venía de Murcia, creo, y que tendría más o menos la edad que tengo yo ahora. Donde estés, gracias.
En aquellos años, aunque parezac increíble, no había internet y en la enciclopedia de casa sólo encontré la foto de un hombre con aspecto de lo más corriente, y un par de líneas con su fecha de nacimiento y sus obras publcadas.
Más tarde, gracias a Anabel, descubrí los Nueve cuentos. Por cierto, Anabel, si lees esto están en mi mesilla de noche, me los llevé de tu casa porque quería releer Teddy . En Teddy, Salinger deja claro que no sólo le interesan las sabidurías orientales, sino que sabe mucho del tema y tiene muy claro que no es como hablar de la tumba de Nefertiti, sino de cosas que nos vendría muy bien saber para poder vivir un poco mejor.
A través de este peculiar niño, Teddy, y en el improbable contexto de un crucero de lujo, Salinger se atreve con algunas de las cuestiones de filosofía oriental más difíciles de entender para nuestra mente que funciona sólo en el "modo lógico". Con Teddy aprendemos como la lógica y el intelecto no sólo no son suficientes para la comprensión de la realidad, sino que la impiden. Este niño superdotado proponía sustituír la educación tradicional basada en conceptos, conceptos que nos impiden ver la realidad fuera de ellos: "yo ni siquiera les diría que la hierba es verde...Los colores son sólo nombres, y si les empiezas a decir que la hierba es verde, ellos empiezan a esperar que la hierba sea de esa manera determinada, en lugar de se de cualquier otra manera que puede ser igual de buena, o mejor."
( I wouldn't start with the things schools usually start with. […] I'd first just assemble all the children together and show them how to meditate. I'd try to show them how to find out who they are, not just what their names are and things like that . . . I guess, even before that, I'd get them to empty out everything their parents and everybody ever told them. […] I wouldn't even tell them an elephant has a trunk. […] I'd let them just walk up to the elephant not knowing anything […] about it. […] I wouldn't even tell them grass is green. Colors are only names. I mean if you tell them the grass is green, it makes them start expecting the grass to look a certain way – your way – instead of some other way that may be just as good, and may be much better. […] I'd just make them vomit up every bit of the apple their parents and everybody made them take a bite out of." (5.10)
Para los que no lo hayais leído, espero que este post sirva de recomendación.
Enero 2010
domingo, 17 enero 2010
Escribo este primer post del 2010 con la sensación de tristeza y desesperanza que nos provoca las noticias de Haiti...todo ha llegado a ser demasiado irreal, demasiado difícl de creer, y el estar viendo las imágenes casi en directo y conocer tantos datos devastadores no hace sino crear una ansiedad difćil de soportar a los que estamos mirando estupefactos desde el otro lado del mundo. ¿Sirve toda esta información para ayudarnos aponernos en su lugar y despertar nuestra solidaridad? ¿Y de qué manera podemos canalizar esa solidaridad, sirve para algo más que para calmar nuestra conciencia esas donaciones que podemos hacer a golpe de mensaje de texto o de cuenta bancaria? ¿Hay alguíen que podría hacer algo y no lo hace, es preferible mantener el mundo como está a toda costa y periódicamente conmovernos con notocias como está?
Imagino que muchos de vosotros os haceis las mismas preguntas; y, por desgracia no tengo las respuestas.
Por contar algo positivo, ayer estuve en la jornada de plena consciencia que organizaba la sangha Thich Nhat Hanh de Zaragoza.
La "plena consciencia" es la energía que proviene de poner atención y estar despierto en el momento presente. Es la práctica permanente de tocar la vida en lo más profundo de cada instante de nuestra existencia. Estar plenamente consciente es estar verdaderamente vivo y presente con nuestros actos y con aquellos que están a nuestro alrededor. Orientamos nuestra mente y nuestro cuerpo en armonía ya sea cuando lavamos los platos, hacemos la cama o tomamos una taza de té.
Fue un día verdaderamente muy interesante, donde tuve oportunidad de compartir con gente estupenda. Juan Carlos lo había organizado todo a la perfección, y volví a casa reconfortada con muchos momentos de inspiración: la meditación caminando (cada paso era: Ya he llegado, estoy en casa), la visión del río que a todos nos sugirió el torrente de las ideas y emociones mientras nosotros mirábamos, firmes y conscientes, desde el puente; la maravillosa comida vegetariana que Azucena había preparado con amor y nosotros comimos en silencio y con plena atención, el lavar los platos con amor "como si estuviéramos bañando al bebé Buda", en palabras de Mamen,..
En mi mente, hubiera deseado meditar sentados más tiempo, pero con gusto acepté la realidad de la jornada, que rea diferente a lo que yo había esperado o a lo que me hubiera gustado, disfrutando la capacidad de ser flexible y de abrazar el flujo de las cosas.Juan Carlos también tuvo una interesante reflexión sobre esto, sobre como a menudo las cadenas nos las ponemos nosotros mismos, y pensé en como muchas veces trasladamos las mismas neurosis de las que queremos huír a nuestras "búsquedas", por ejemplo a nuestra práctica de Yoga.
Voy a releer los libros de Thich Nhat Hanh que tengo por casa, me parece que hay una fuente inagotable de sabiduría e inspiración en ellos. También se puede encontrar mucho material en la página web .Mucho trabajo por hacer,y siempre vigilantes de no perdernos en lo intelectual, que no sirve de nada si no lo aplicamos a la transformación de nuestras vidas diarias.
En fin, he empezado el año involucrándome en muchas cosas. Además de mi trabajo en el hospital y de las clases de Yoga en Ilan Ilan, estoy liadísima con la preparación de la exposición de Médicos del Mundo y la posibilidad de un proyecto en India. De momento mantengo mis niveles de energía bastante altos, estoy haciendo una práctica de yoga bastante Yan y energética cada mañana e intentando fortalecer el centro de mi cuerpo con una dieta de abdominales. La semana próxima empezaré también a tomar noni, vamos a tomarlo mi madre y mis hermanas para fortalecernos y supervitamineralizarnos este invierno.